Cualquiera que haya ido alguna vez al urólogo, sabe lo penca que es la visita. Aunque el que realmente la sufre es el doctor. Imagínense todo el día tocando... miembros. El pobre tipo se levanta, conduce, se topa con un taco. Por supuesto que no tiene apuro. Y lo único que pasa por su cabeza es el próximo paciente y su "problema". Este uno de los pocos doctores que sabe que esperar durante una consulta. Un dermatólogo, puede tocarle cualquier parte del cuerpo; un kinesiólogo, también. Pero un urólogo... Tendría cuea, si fuera otra cosa. Lamentablemente no ve cueas.
Este tipo, es el único que con propiedad... cuando llega a su casa, su señora le pregunta "¿Cómo estuvo tu día mi amor?
El doctor le responde... como el pico.
Por eso, ¡jamás un urólogo cocina!.
Este tipo, es el único que con propiedad... cuando llega a su casa, su señora le pregunta "¿Cómo estuvo tu día mi amor?
El doctor le responde... como el pico.
Por eso, ¡jamás un urólogo cocina!.
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